28.8.07

Armonía

Lueve sobre la ciudad. Los buses salpican agua sobre las aceras. Los rayos de sol comienzan a ocultarse. El taco del zapato se atasca en la rejilla. La hora... ya es tarde. Dejas el zapato atrás. A esas alturas, lo material pasa a segundo plano. Acabas de renunciar a la editora, y te sientes libre. Al fin podrás hacer lo que quieres. En el minuto, nada saca de tu cabeza un buen jarro de cerveza junto a un cigarrillo, en el boliche de la esquina. Ese que te vio desvanecer por primera vez gracias al alcohol. Ese que a los 15 te vio bailar y dar tu primer beso, el que a los 18 te dejó encerrada en el baño junto al chico de al lado. Ese que fue el supuesto lugar de estudio en noches de sexo, alcohol y drogas.

Ha pasado el tiempo, y mucho. A la gente de esa época ya no la ves. Se quedaron en una burbuja que ya no se rompió. A veces escuchas sus nombres bajo seudónimos de juegos, pero bien a lo lejos... casi que se confunden con las luciérnagas de los campos.

El celular comienza a sonar, pero lo lanzas al río. No... ya basta con el sistema. La personita verde del semáforo parpadea, pero cruzas igual, lentamente, tranquilamente, airosamente. Un bocinazo, un apúrate weona... pero que mas da. Llevas la emoción a flor de piel.

Se aproxima el reencuentro. Ya estás por llegar a la fuente de agua. El corazón late con más fuerza. El tallado sobre el árbol aún está, retocado hace poco, notas.

El cielo se ve precioso. Las nubes se han disipado, pero continúa cayendo agua, transformando el paisaje caótico en algo armonioso. Una transformación así como la de tu vida, como la del día. El fin de algo seguro, y el inicio de un vagaje con un sin fin de preguntas a cuestas.




22.8.07

Plutón

¿Corramos?. Claro que mi casa no tiene jardín... Pero, podemos imaginar que el cemento de la calle es pasto, y... sí, tienes razón. Si alguien se cae le va a doler. Pero si quieres, guardo en mi mochila unos parches y bialcohol, por si pasa algo... ¿Ir al cerro?. Mmm, veríamos una nube gris sobre la ciudad. Tenía ganas de andar en bicicleta, pero ya ni me acuerdo de cómo se pedalea... Los patines los regalé hace tiempo. Una navidad saqué una carta del correo, y pedían unos rosados. Odio ese color, y los míos eran así... se los dí. Se llamaba Rosita, era un niña chiquita y crespa. Unos ojitos brillantes resaltaban en su carita tostada, con un rasguño en la mejilla... luego me contó que había sido Tomás, su gato...
Ella me tomó de la mano y nos pusimos a correr. Llegamos a Marte. De regreso, paramos un rato en Plutón. Teníamos mucho calor, así que ahí dimos un buen respiro. Por eso vestí de negro un mes entero... Plutón es una estrella. Aún guardo mi libro de Historia, con un dragón sobre cada uno de los supuestos 9 planetas. Uno bien rojo, otro con unos aros rodeándolo. No sé por qué pensaba que esos aros eran de galleta. Crujiente, como el Chocapic de antaño.

Soñé que Tomás se comía el aro de galleta. El sistema se rompía porque toda la energía estaba concentrada allí. La Tierra comenzaba a sacudirse, y la gente caía de todas partes. Orientales, gringos, colorines, pelados, hippies, pobres, millonarios, obesos, deprimidos, histéricos, enfermos, cojos, sarnosos, felices, alegres, cantantes, actores, bailarines... todos terminábamos saltando sobre la misma cama elástica oscura. Ese fondo sin un supuesto fin, pero que nos llevó al polvo y la concentración máxima... que volada. Mágico...

La mítica dice que el Martes 13 es día de mala suerte. En Rusia, es el Lunes 13.
Puede que en Burundi sea el Miércoles 13, en Chipre los Jueves, los Viernes en Eritrea, en Aruba los Sábado, y en Brunei los Domingo.

Como sea, todos somos iguales...

19.8.07

Wanna

Dijiste tantas cosas, que me da miedo analizarlas, pensarlas. Las leo desde el final, y no entiendo nada. Al igual que cuando las recuerdo. Las presiento.
Unas pocas frases, pero con un bajo grado de contenido inconcluso. Fue como destapar una botella de Champagne. Me dio miedo. No esperaba nada.
Fue como una explosión de un gran fuego articial. ¿Y si es juego artificial?. Podría ser. Lo real se escapa en medio de la nada, mientras sigo que con que lo estudié todo sin saber nada. Los pasos se confunden, y el niño cae sobre el barro. Lo que antes era blanco, ahora es negro.
Como antes... como quisiera.
Un vacío en una cámara que lleva a la histeria. Un túnel con música. La gente deja de lado el peso del día, y se embriaga en los abismos. Extractos de libertad.
Caminar a lo lejos. Escapar. Tienes los pies en la tierra como nunca antes. Queda poco tiempo. Minuto 89. ¿Y qué tal un tiempo extra?

18.8.07

Espera

Me hundo en el interior. Una flor... el pólen vuela por la habitación. Aroma a pasto quemado. Hierba. Alguien saca un mata cola. Directo desde feria Santa Lucía. Ese paso bajo nivel, una mañana tipo 11.00 Llegar a casa y ver a la gente llorar. "Pensamos que te había pasado algo". Sólo quería caminar... y seguir tus pasos.
Plaza Baquedano, Plaza Italia. ¿El inicio o el fin del Bustamante?. Un poco más allá, y el Forestal, esperando con algo mágico en cada rincón. Desde un puente tipo Blancanieves, hasta un grifo con ojos. Sí, ahí, en la esquina.
¿Ocio?. Más que éste, no creo. Esperar que el lecho esté casi ardiendo en llamas para introducirse en un sueño profundo. No interesa contar ovejas ni imaginarse corriendo por una pradera a lo Heidi. No. Va mas allá de un sueño posterior a unas cuantas bocanadas de Belmont Light.
Bostezo, veo la hora. Algo de música. Suena el celular... nada interesante.
A lo lejos se acerca... Una frase de tan solo 4 palabras.
Interesante.
Pero no era... no por ahora.

12.8.07

- 0 -

Soñé... soñé que me perseguían, que lo perseguían. Hablábamos de Economía, de la vida. Finalmente te atrapaban, y tu mujer quedaba callada, con sus ojos siempre tristes. Pasamos a un tren que cruza la carretera. Camiones repletos de personas, gente que desconoce la dirección, pero no los acontecimientos. Vuelta al cambio, una fila, y un profe querido con su camisa floreada. El recuerdo, presente. Algunos comen pizza, mientras el resto parece no preocuparse. Los videos muestran a gente corriendo, mientras, yo me pregunto si ese será el camino correcto. Comenzaba la idea de obedecer, y despierto, agitada. Las lágrimas brotan. Fue sólo un sueño, tranquila.

Ni es fecha de sentir. Tal vez tanta música y conversaciones te dejaron algo atormentada. El recuerdo de un pasado vivido a medias, o tal vez sólo un contexto imaginado luego de tantas fotografías. ¿Y si fuese solo falta de protección?. Contemos juntos... ¿cuál de los tres?.
Encantos... mejor guardar los buenos recuerdos.

Mañana ya estarás en algún banco, tal vez lanzando una moneda al aire, a ver si es que se asoma el sol y con un rayito muestra el camino. No... mañana parece que llueve. Por algo pasan las cosas... ¿estás contenta?...

Sí.

5.8.07

+ Bien

Hay viento. Me agrada. Se siente bien. Pareciera que las ideas se fueron. Los acordes de la guitarra hicieron cambiar el rubro de la mente. Nice. Ha sido grato. Las cosas como tienen que ser. Tal vez, como debieran haber sido desde el comienzo. La paloma vuela libremente por su cielo. Dijeron que debiera volar hacia el amor. ¿Qué dirección es esa?.
Pregunto por el próximo encuentro. Pura salud. Pero de seguro la espera ya no será como la de antes. Espero que la costumbre no haga lo suyo. Por ninguno, por nadie. Porque de la tierra puede germinar un ente no pensado, incluso algo mágico... y finalmente todos queremos vivir.
No me interesa. Pueden ser segundos, y ya no estaré ahí. Pero el tiempo pasa (¿tú tiempo pasa?), y bien... Que sea lo que sea.
Justo comenzó la canción. La letra está, esa tarde está, el escalón está, ahí en la esquina, a dos cuadras. Todas las mañanas paso por allí, y apareció pasto. Brilla, con el tímido sol matutino de las 07.30, a pasos de llegar.
Existen cosas indispensables. A estas alturas, ciertas cosas se tornan relativas. Al fin resulta algo coherente.
¿Es acaso coherente para ti?. Da igual. Yo cada día pongo uno más al rompecabezas, cifro los mensajes, y creo ir bien. Vivo... las aguas turbias se enclarecen en menos tiempo. Miro por la ventana y me agrada el paisaje. Claro, no más que los otros, pero por lo menos las huellas quedan menos tiempo sobre la arena.
Arrancaste... ¿si?. No. Todo vale.

21.7.07

5 Minutos

Hace frío, pero no importa. Los autos lucen algo escarchados, y no distingo el vapor de la respiración, con el humo del cigarrillo. No quiero entrar. Se oye una tele prendida, el llanto de la guagua y el guitarreo eufórico del vecino.
El celular vibra en el bolsillo. No quiero contestar. Aunque sea por cinco minutos, quiero abstraerme de todo. Algo más de 48 horas, casi un año y medio.
Una caminata. Destino desconocido. Igual que esto. Igual que todo... El paradero nos espera, la puerta te espera. Una mirada por la ventana, mendigos junto al can amigo y el colchón. El café de la madrugada, y la espera del frío descendente.
Una vuelta a la izquierda, y el recuerdo del ayer. La canción de la 2º vez, asomada a la esperanza de antaño. Una tinta azul sobre cuadros pequeños, una letra grande sobre un papel rosado. Una fotografía en conjunto a la flor que se desarma. El papel amarillo arrugado en el fondo del cajón.
La flor imitada en las alturas. La fotografía del día que se creía sería el fin, pero que sin querer, marcó el inicio. Un crecimiento que llegó a asustar. Se sienten las ganas de volver a la tenida diaria de azul, y haber actuado diferente. Recién ahora existe algo de naturalidad. A pesar de ello, la cuota oculta está mas viva que nunca.
Qué ganas de tomar el metro y caminar con pasos agigantados. Mirar en búsqueda de algo, con los violentos flashes de la compañía invisible pero tangible.
Sí, estás ahí. Que corran los días, los años. De todas formas, puede que no nazca. Así como el final alternativo de la película... se puede terminar matando a él mismo.
Sobre el jardín, cae una colilla más.

20.7.07

Neto

Una especie de lectura entre líneas. Se marca el ritmo de tus pasos. A pesar de todo, se puede marcar un compás. Es la agitación del corazón, junto al brillo de los ojos y las palabras... que no dicen nada, pero a la vez, lo son todo. Así eres, y tal vez así te quiera. Así son las cosas.
Y es que, ¿de verdad te quiero?. Es el cuento emergente, la historia que desea no tener fin, esas líneas que se escriben día a día, y que alguna vez llegarán a su término.
Las cosas se comienzan a asumir, la agitación es menor, porque en el fondo todos saben lo que ocurre. Unos hablan, otros se hacen los sordos. ¿Qué es mejor?. De todas formas sonrío, con el recuerdo de tantos momentos tontos y fugaces.
El comportamiento que no se balancea. Ese desequilibrio casi conciente adquirido. No sé si será la realidad real. Se nublan un par de cosas, quizás, para que al fin y al cabo, nadie sepa la verdad. Es un chiste, una broma mutua. Uno aguanta y el otro sigue. Uno asume y el otro hace.
Las cosas cada vez son menos irreales, y de lo que algún día fue un sueño... ahora se lidia con ello.

10.7.07

Un trago no dio resultado. Menos un cigarrillo, comenzado con fuertes aspiradas, tornándose lentamente en unas más suaves. La densidad fue la misma de siempre. Esa masa de aire en medio de la oscuridad, a la espera de un par de horas para poder salir y confundirse con la niebla de la ciudad.
La estadía de tiempos de antaño. El regreso de tiempos pasados que parecían ocultos por otras escenas inigualables. La idea de un altar en agradecimiento, asomándose a la realidad de siempre.
¿Crudeza intangible?. Es que todo va mas allá. Es un largo camino de diversas estancias, marcadas por el mismo tono de agitación y, en el fondo, desconsuelo. Una especie de sueño hecho realidad, más la fantasía de siempre. Neto.
Mientras más se sueña, más cae. Siempre a sido así contigo. La costumbre debiera marcar el ritmo de los pasos... pero no. Ni idea acerca de la esperanza y la anti-ingenuidad. Tanto a pasado ya por debajo del puente, aguas turbias y con malezas, ensuciando el paisaje casi perfecto de la pintura embriagadora, pero a pesar de todo, adictiva.
Y queda todo igual que siempre. La misma sensación amarga, y el anhelo de dejar todo atrás. Utopías... las mentes sí tienen recuerdos, que se van por entre los dedos, pero que a pesar de todo... seguirán brillando, como si fueran bordados con hilos de oro, sobre un manto de algodón.

6.7.07

Balanza

¿No querías que se rompiera el globito?. No será un E.I.P ni una M.I.P Mejor así...
Haber, su culpa, o tú culpa. P, Q, R, S, T, U... La S gana, va antes... Pero, las cosas no se arreglan así.
Sabes que egocentrismo y no equivocación van más allá. El disculpa nunca llegará. Han ocurrido cosas peores, y no pasa nada. Sabes también que el error fue ínfimo, pero en tu mundito de fantasía, esa pequeñez es un tanque.
¿Su culpa o tu culpa?. Definitivamente crees que va al destino. La culpa es de nadie.
¿Y si ponemos las alegrías junto a las desdichas?. La primera se cae al suelo. El individuo queda sin brazo por el peso. ¿Quién tiene tu suerte?. "Suerte". ¿Será "suerte"?. En el fondo, sólo queda dar las gracias. Pero... ¿a quién?. Las cosas son simplemente así. Eres infinitamente dichosa, y lo sabes...
Gracias Paseo Bulnes y The Verve... gracias angelitos y demases... energía misteriosa y aliados... El mal rato dura un momento... pero sabes que eso no es nada comparado a otras cosas...

Muchas preguntas... ¿qué será?.

Gracias.

5.7.07

Escorpión

A los 14 años me picó un Alacrán. Fue en el Cajón del Maipo, un fin de semana de campamento con mi curso. Todos corrían agarrados de mi dedo mientras mi cuerpo volaba. Terminé con pinchazo en un hospital tétrico, digno de película de terror, y separada por una cortina de mi profesor jefe. Era el de Matemática... y le tenía mala. Sé que él también a mí, pero disimulaba de lo lindo. Lo sigue haciendo. Hace 5 días lo vi. Otro día puedo escribir de él... en este momento pasa a segundo plano.
Me encanta la canción de la Javiera Parra. Más de una vez a estado en mi nick: "sola y con calambres sonrío y te espío". Imposible explicar mejor...
Algún parentesco hay entre alacranes y escorpiones... Escorpión, maldito (acaso será bendito) signo. No soy fiel debota de los signos del zodíaco. Si he leído en más de una vez el horóscopo, pero no llega a ser trastorno. No me peleo "El Publimetro" o "La Hora" por las mañanas. Una vez leí sobre mi signo y era calcada mi personalidad. Otra vez leí mi horóscopo y fue justo, pero prefiero no saber qué color de vela prender, ni qué color de calsones usar. ¿Pa qué?.
El asunto es que cada 5 meses me agarro con un escorpión. Me deja la guata revuelta y sin saber ni qué pensar. Eso me hace odiar a todos los especímenes del signo por un día.
A pesar de ello, dicho especímen es una de las personas que más admiro en la tierra, que más aprecio y respeto. No lo digo, porque esas palabras feas retumban y hace que la rabia vuelva.
Filo... igual te kiero Papá.

25.6.07

I al cubo

Simplemente se es. Un par de Is volvieron a flote. No es Iglú ni Infantería. ¿Infantilismo?. Sí, tal vez. Es que no tiene nada de malo jugar. Porque, luego, ya no se podrá. ¿Y dónde jugarán los niños?. Encerrados en sus dormitorios, con látigos que sólo suenan y otros que duelen. Que marcan y dejan huella. Como tantas cosas. Pero desaparece... como una pisada en la arena. Pura tenuidad de una mente sin recuerdos. ¿Acaso eso existe?. ¿Quién no ha vibrado alguna vez con alguna canción que trae consigo una nubecita, o una flor?. Es como si nadie sintiera algo al escuchar alguna canción de Cachureos, o de algún monito tipo Candy, Marco o Angel... Y vuelven esas Is... ¿Qué tiene de malo soñar?. Son como espejismos que duran cortos instantes, o como toda una vida, y son a la vez quienes mantienen ese hilito de esperanza... de volver a nacer y tal vez regresar, puede que a lo mismo, como a toda una atmósfera nueva... ¿Y si río media hora después del chiste?, ¿y si no entiendo la broma del momento?. Unos dicen weona... otros, Ingenua, Ilusa, Infantil... Y, ¿algún problema?

20.6.07

Bio

Ocho "tips", de mi... Dejar a la Amaranta de lado, para dejar q el yo aflore... veamos q resulta, antes... dejaré q ella se despida...

1º Un amanecer con luz articial. Un aroma a metal oxidado, y la monotonía del paraje abrumador que no da aires de resurrección. Una burbuja cerrada bajo siete llaves, a años luz de las praderas y el agua. Pura cristalina fuente de vida que sumerge en idiotez hasta a la más pequeña partícula. Cuestiones sin sentido que se intersectan en puntos infinitos. Al final, para llegar a la nada misma, donde las creencias y utopías se funden bajo una tela suave y transparente...

Una de sus incoherencias... esas q me gustan xq nose pa donde quiere ir... bueno, ahora parto yo...

2º La Amaranta es mi amiga, como mi Pepe Grillo. Esa q me pone los pies en la tierra, y me recuerda las cosas. Es la q sueña, la q anhela y me prende la idea de terminar viviendo en Dalcahue o donde sea... Ella es mágica. Es bkn

3º En mi MSN tengo a 228 personas. Hablo c/... ¿10? Son las 00.16 del Miercoles 20 de Junio. Debiera tener prueba de Macro a las 8.00 pero la corrieron x el paro... Debiera estar durmiendo, pero x el contrario, estoy escribiendo aquí la misión q me dejaron... 8 tips de mi

4º Termina este semestre y estoy en la mitad de mi carrera. Cuatico... no cacho bn en q minuto llegué a eso. Siempre soñé c/Sociología o Psicología. Toi en Ing. Comercial y en una privada... lo q siempre me negué a hacer... las vueltas de la life

5º Soy la menor de 4 hermanos... menor, menor, menor... si c/la anterior a mi nos llevamos x 9 años. Eso hace q haya crecido c/5 adultos, q sea regalona a morir, y q... nose, segun yo y la Amaranta, tenga una personalidad algo frekeada a veces..

6º A lo lejos escucho algo de lluvia, mas el ruidito apestoso q hace la maquina q mantiene esta pieza calentita... Vivo en el centro, y esta casa es un iceberg... asi de simple

7º Fumo... creo que la razón es.. ansias. También cuando tengo pena, toi nerviosa, preocupada... no me qda otra q prender un cigarro. Tampoco lo puedo evitar mientras camino x el Paseo Bulnes, y estoy escuchando buena música. Bitter Sweet Symphony... bkn

8º Y... aquí me veo :p

http://cerati.com/ahi_vamos/fotos/show20060826_04.jpg


*** Tarea dejada x .peyote. (http://jaquekadepeyote.blogspot.com/) ***

12.6.07

Plática

- Cachay que es cuático todo esto?
- Por qué decí eso?
- Es que veo que todo está demasiado bien...
- Y que tiene eso de malo?
- Que me empieza a dar como miedo...
- Por qué?
- Porque sí. Pienso que cualquier día todo puede cagar e irse a la mierda...
- No seai paranoica... te estái llamando sola toda la mala vibra
- Sí... eso también lo pienso, y no quiero pensarlo porque creo que voy a terminar llamando la mala onda igual
- Entonces no pienses
- Es imposible pensar en nada...
- Sí, eso como cuando una misma se dice: ya! no pensaré en nada, y tratai de ver blanco y no podís, igual se te viene algo a la cabeza
- Ya, viste que es imposible no pensar en nada?
- Pero no voy a eso... decí que te da miedo que todo esté bien...
- Sí. En una de esas concreto uno de mis más grandes sueños, en la U está todo bien... Cachay lo afortunadas que somos por poder estudiar?
- Ya, escuchaste a algún tipo de la FECH pidiendo educación gratis?
- No, no es eso... piensa además lo bakán que es tener una familia bien constituida... onda que sabís que si llueve, vai a llegar a tu casa, y va a haber comida calentita y ropa seca
- Te pusiste como de retiro espiritual de colegio...
- Puede que me haya dado el minuto de cuestionarmelo todo
- Tu famosa introspección?
- Puede ser...
- Ah! relajáte... vive la vida, y aprovecha el minuto...

18.5.07

Nebulosa

¿Conoces esas telas por las que el agua resbala?. En eso creo que me transformé. Por tanto tiempo el agua impregnaba todo lo que rociaba, tocaba. Se refugiaba en ello, concentrándose por largo tiempo. Hasta que, apareció la nueva creación. Tuvieron que suceder muchas pruebas para llegar a lo esperado, a aquello que sería útil y oportuno para tantas cosas.
Impermeabilidad... cuando la anestecia se hace potente ante toda prueba. Ni una gota de agua supera. Gran logro la impermeabilidad plena.
¿Has estado sobre una camilla, y ver como el cielo se va nublando, hasta que despiertas en una sala de recuperaciones algo perdido?. Allí creo que estoy, sin saber qué es lo que ocurre realmente. Puedo jurar que si lo se, pero a ratos, no estoy del todo segura.
Pero la seguridad es tal, que el resto no toma importancia. El regresar a un tiempo pasado no llama la atención, y llegar a aquello añorado un tiempo atrás, se siente no valer la pena.
Miras hacia atrás y notas que no perdiste el tiempo del todo, que los sucesos eran necesarios. Cuando creías que la probabilidad era bajísima, y retumban un par de frases como eco, junto con unas lecturas y esperanzas entre telarañas. Los sueños llegan a la inconciencia por la noche, y piensas que todo es por algo.
Pero, ya es tarde. Por una parte de la ecuación, ya es tarde. La otra mitad sigue más viva que nunca, y eso agrada. Ese anti-complementarismo se siente bien. Lo que siempre debiste haber logrado, pero nunca lo habías pensado.
Sí queda claro que los acontecimientos venideros son una real incógnita, que pueden traer consigo una serie de sorpresas con música mágica incluída, que estará por siempre en la retina de lo divino.
Es que es grato el estar tan bien. El no saber que escribir, ni que sentir, ni que pensar... porque no hay nada que analizar. Para qué perder el tiempo en ese tipo de cosas, si la vida ya te enseñó que lo inesperado es... simplemente es, y que esta es una rueda de nunca parar de girar.

20.3.07

Intangible

No es que seas irregular. Tal vez actúas de una forma tal que las cosas no se vean tan vergonzosas ante tus ojos. Es mejor ver algo cómodo, que desforme, irregular, y con eventos. Puede que eso de mejor cagarla hoy que mañana sea cierto... o uno más de los lindos dichos que guardas para los momentos precisos. ¡Como éste!, pero por donde te sientes a esperar, no aparece esa frase que te deje tranquila ni con la mente clara. Buceas tendida en el pasto, te adentras en las clases, buscando ese algo que te permita por una buena vez, salirte de las dudas e ideas que te rodean. Dices que quieres hablar, pero ya veremos en el momento si eres tan valiente. No te sirve de nada mirarte al espejo o hablar sola. Menos cantar canciones al aire mientras caminas. Llamas los pies a tierra, y sabes que simplemente la verdad, te pondría bien. De qué valen palabras lindas y ciertos momentos si la inseguridad te mata. Ok, lo oíste, ¿y?. Lo peor de todo es que hay empate. Mejor dicho, crees que hay empate. Te gustaría que fuese empate. ¿Para qué te cuelgas asuntos ajenos que no te incumben?. Si, es lindo soñar y creer que eres culpable, pero... ya lo hiciste en el pasado. Y resultaba de que en el momento menos esperado, todo se terminaba. Ya tienes tantas experiencias... ¿Para qué quieres ser la culpable?. Te gustaría dejar huellas, tal vez hacer hasta un poquito de daño. No es bueno pagar con la misma moneda... además, fue sin querer. Lo quieras o no, nunca lo podrás olvidar. Si aparece en todas las líneas, te a acompañado en muchas cosas. No pongas mas carbón al fuego, si ya lo asumiste en parte. Ahora te ves mas libre y serena. Las cosas no son como uno siempre quiere. Aprende a que todo fluye. En cierto grado comprobaste que un par de cosas están escritas. El contexto de la historia cambia. La realidad no es solo una. Recuerda el ejercicio del libro con el lápiz... Ahora, te encantaría conocer el otro lado de la moneda. Depende de ti. Creo de que no te volverás a esconder debajo de la mesa. Algo alcanzas a palpar, a sentir, a percibir. Alguna vez fue óptimo de que tomaras litros de olvidos. Atinaste a que es mejor tomar esas cosas de más, como iras, rabias, penas y arrepentimientos. Recuerda que el amor y el odio están juntos. Sabes que cualquier cosa puede pasar, incluso... nada. Me alegra de que en vez de llorar sonrías, y te comprendo... si la historia es linda, y de una u otra forma, tu esencia predomina frente a todo. Ya diste el primer paso. Puedes seguir cantando por el parque, imaginando la gran cantidad de pasos que te quedan por recorrer. Yo desde aquí te observaré. Ya sabes que conmigo esas frases entrañables saldrán al sol. Aunque te cueste encontrarles el sentido y te ahogues en un vaso de agua, quédate tranquila que lo cuidaré por ti.

13.3.07

Flash-Back

Ella hunde su mirada en el camino. Solo con la forma de aspirar el cigarrillo se percibe su miedo. Por su mente corre lo que ha escrito durante tanto tiempo. Por su memoria transita una cancha de volleyball, junto a una historia infantil. Una música de unos audífonos en una noche oscura donde se oye a lo lejos un bingo, una fogata ardiendo en medio de las danzas, el son de la pileta por el paseo peatonal. La sombra que quería olvidar estaba frente a ella, pero multiplicada por dos. Una cancha olvidada de la que nació un regalo, una fotografía por largo tiempo prometida, y las caminatas en búsqueda de un disco, un libro, o un café. El punto de encuentro de siempre, donde se esperaba se produjese el fin, pero que sin esperárselo marcó el inicio. Una promesa que se cumplió, el silencio del hogar con Tracy hablando de las Revoluciones, una despedida forzada, la búsqueda y encargo del regalo perfecto. El cómo llamar la atención o marcar pauta, la tartamudez por no saber que decir, ni como.
De las fotografías se aprecia cierto aire, un grado de atracción en una fantasía casi intencional. El recuerdo de tantas tardes oyendo las guitarras, y otras de transacciones innecesarias con el mero sentido de la presencia fugaz. Intercambio de lecturas, y el recuerdo casi constante en el tiempo determinado. Una caricia de consuelo, con la incertidumbre que ha marcado siempre. Un paseo grupal por las rocas, un juego en la arena que con el tiempo pasó a la soledad junto a las telas. La noche está fría y las especies de sentimientos asaltan. Se siente el miedo, por esa promesa auto-infligida que a estas alturas se rompió. Recorre todo sólo en segundos, y recuerda que sólo deseaba que todo terminara...
El cigarrillo llegó a su fin, guarda la colilla en el bolsillo, y se pierde. Como siempre había querido.

6.3.07

Reflexión

Solo días en lo que es la vida real... y siento que no es del todo real. Comienza esa fantasía que sé que vivo, pero que no siento del todo. Preguntas del tipo qué hago acá, o por qué no estoy allá haciendo realidad esa utopía de sueños encarnados. Tal vez se deba pasar antes por esta realidad algo ficticia, algo emocionalmente extraña y que a ratos no deseo, para poder extender las alas y volar a esos lugares que dejaron un toque dulce en la memoria reciente. Si son lindos, durarán por mucho tiempo, y de seguro que serán la especie de alimento para no caer en juegos personales que no valen la pena. Porque si las cosas pasan, debe ser por algo. La tinta es difícil que desaparezca del papel, y si se encuentran bajo la cama en una caja bañada en polvo, basta con sacudirla para rememorar esas añoranzas de antaño que, puede, se hagan realidad en un plazo no tan largo.
Porque día a día se adquieren nuevas experiencias, y no es necesario realizar un balance nocturno para analizar las acciones. No basta con esconderse o sobre-exponerse. Lo hecho, hecho está y quedará guardado en ese saquito que la memoria tiene ligado al corazón. Si las ganas pueden más, no hay nada que hacer al respecto.
A veces las cosas están escritas. Falta algo de camino que recorrer para verlas con mayor claridad o para apreciarlas en lo que valen realmente. Un par de piedras no dicen la verdad absoluta. Puede incluso que esta no exista, y sólo las variables se almacenen en algún lugar del organismo para creer ciertas cosas. De qué vale tener los ojos bien abiertos si a ratos los sentimientos, sensaciones y emociones pueden más, y dejan de lado la razón...
Dicen que el silencio más profundo es la mejor respuesta, que una mirada a los ojos es la más sincera... pero, ¿que tal si nos autoengañamos?.
Las ventanas tienden a no abrirse del todo. Puede que sea un temor a que la habitación se enfríe, sin tener leña a mano ni hojas secas. Finalmente, todas las hojas son del viento, y éste, no siempre corre en la misma dirección.

4.2.07

Flotar

Indagar en el espacio solo porque sí. A solo horas, y ya pasó la vieja. Nada que hacer. No es como para que la indignidad aflore. Ya dije que sería lo último, y se asoma la idea. Una vaga. Igual las velas de San Expedito están encendidas. Una angustia me invadió, pero ya está pasando. De verdad que estoy feliz... por ti, aunque sé que no debiera estarlo. Porque no me importa, no me debiera interesar ni preocupar, porque es un tema que no me significará nada, pero que en él si pienso e imagino. El deseo no se hizo real, y que más da... si lo sabía. Sola me adentro en temas que creía cerrados, pero que al parecer no lo están del todo. ¿Es que acaso la imaginación puede ir más allá?. La conciencia no estará del todo tranquila. Kilómetros de distancia, y así tal vez debiera ser siempre. El otro tema... es un chiste. Al parecer sin un final completamente acabado ni pulido. Siempre pensé que sería una gran historia, pero al mirar mas profundamente, es sólo un día mas. La pura normalidad de una vida cualquiera. Considerando la cantidad de variables y "méritos", no debieran impactar los acontecimientos. Porque incluso un prisma brilla, un plato lavado con Quix brilla... ¿por qué no vas a brillar?. Y sin querer aparece el lado inconcluso, el que quería ver antes de partir. Una ráfaga de viento y las velas se apagan. Mientras, continúo viendo fotografías ajenas, dándole vuelta a la maribela con la energía que queda y se deposita...

28.1.07

Círculos

Una sensación, una idea, un pensamiento. Fluyó como un trozo de sandía por la garganta en pleno verano. Frescura. Un picaflor robando la dulzura de las flores. ¿Se te a volteado una botella de néctar?. Pegoteo como la polera en la espalda, durante una caminata por la tarde con el sol brillando en el cielo. Esos pasos que llevan consigo tranquilidad o histeria. El nerviosismo del paseo Ahumada. La cartera afirmada para no sufrir un lanzaso. Por eso mismo tal vez caminas rápido. Algunas veces te tientas de caminar lento y sentarte en alguna banca. Observar a la gente que camina. En navidad, repletas de bolsas. Temes que se acerque algún ente gritando "Cristo Vive". Te escapas. Uno de los tantos pasajes de la zona. Personajes ofreciendo libros y CD`s piratas. Ya tienes una gran colección de esos. El que buscas es chileno, y está entrando en el mercado. Optas por la buena acción del día. Te topas con el heladero, el tipo de las bebidas, y el que vende abanicos a $200. Hace un par de años lo compraste a $500. Aún lo usas cada verano. Piensas en comentar la buena calidad del producto, pero recuerdas el Canal de Compra con las baratas voces dobladas, y la máquina para hacer abdominales que siempre quisiste. Al fin, la esquina para descender. Sigues de largo. Al metro nuevamente, y el origen del principio. ¿La idea?... ninguna. Los pasos mandaron. Ya estarás en casa despegando el chicle, y limpiándolo de la plasta de perro de la vecina. Un respiro profundo... total, es buena suerte. Palabra de ineptos. Éxito suena mejor. Mas energía. Como la de las alas de la mariposa que roza su hombro. Ella la sigue, llega al parque, donde se ocultó por unos segundos días atrás. Llega al lugar de siempre, la atiende el tipo de siempre, y pide el café de siempre. Unas cenizas se depositan en el tazón como veleros en el océano. Nota el reflejo desde el 4º piso. La señal. Tal vez suerte sea la palabra para la ilusión del momento.

20.1.07

Gracias por venir

Quedamos de vernos en el café de la esquina. Los zapatos de tacón me daban cierta inseguridad, pero las ansias de ver sus ojos de frente, pudieron más.

Sentado en la misma ubicación de hace 6 años. La misma postura. Los anteojos le daban un toque intelectual exquisito. Miré su mano izquierda en búsqueda de argolla. Mi paranoia pudo más, y pasé también por la derecha. Me topé con el anillo de nuestra adolescencia, ese que compramos juntos en una feria artesanal de Horcón, el mismo que rozó mas de una vez mi espalda y cabello, mientras con su voz depositaba en mis oídos una de las tantas baladas que mecieron nuestros cuerpos bajo la luz de la luna.

Leía "Crónicas de Oriente". No pude evitar sonreír. Sus gustos se mantenían frescos en mi memoria.

El llamado de la noche anterior me dejó algo agitada. Lo imaginaba en Londres, cobijándose en alguna biblioteca de las tormentosas lluvias, o tal vez disfrutando del tabaco con un café sobre la mesa.

Sus cejas gruesas y atrayentes erizaron mi piel. Exactamente la misma situación de aquella vez en que hablamos por vez primera en el patio de la universidad. Tan expresivo, sereno, candente y tormentoso.

Pasé por su lado, y no me atreví a hablarle. A decirle que estaba allí, que no había olvidado su aroma ni su histeria. Que amaba la forma en que se movía en la cama, sus tostadas con miel, sus pasos agigantados, su tick al no saber que decir. Que extrañaba sus silencios y su respiración, que había olvidado sentir los latidos de mi corazón.

Continué el camino, hasta llegar al parque. Demasiados recuerdos. El barrio, él... estaba aquí.

Sentí un tirón por mi cintura.

Como dice Cerati... Gracias por venir




18.1.07

Gotas de miel, amanecer y un lugar

Ya es tarde. Las luces de la ciudad se fueron apagando lentamente. Solo unos puntitos rojos se ven. Un avión produce destellos amarillos. Todo se cubre por la luna.
Los autos dejan de circular lentamente. El ruido disminuye. Surge el sonido. A lo lejos, se aprecia una tenue luz anaranjada. Se confunde en el manto con el azul. Ambos se revuelcan como dos pinturas en un mezclador de colegio. No se si dicho encuentro es real, o si es parte de algo mas de mi imaginación. Puede que esté enfocándome en lo que ocurrirá en un par de horas más.
Los minutos corren, y el momento esperado no se concreta. Miro, veo, observo... y no, nada. Me rindo.
Las sábanas blancas están frias. La habitación invita a encender un incienso junto a un cigarrillo y velas. El bonsai se ve mejor bajo la luz tenue de la luna. Los rostros de los niños afganos toman otra expresión. Estuvo bien el contraste. Lindos marcos, lindos fondos.
El ambiente toma el aroma de Palo Santo. Recuerdo Machu Picchu, y su uso como remedio espiritual para purificación. Justo lo que necesitaba en estos momentos. Por mi mente también se cruza la estadía en una iglesia de New York, cerca del Rockefeller Center. US $1 cobraban por encender una varita. Puro negocio. Que manera de contrarrestarse el uso que por siglos le dieron los Incas.
Comienza la melodía. Por la ventana el anaranjado a tomado el dominio del cielo. Los pajarillos ya comienzan a cantar, y se vislumbra un día cálido y tranquilo.
Fue una noche agitada para mi corazón, pero tranquila para el espíritu. Mis ojos estaban por sobre los tuyos desde la altura. Tu ubicación no la sabía, pero si podía imaginarte cubierto por las plumas fucsias, mientras de Ricardo pasabas a ser Raquel.

9.1.07

Flor de Piel

Una flor, una flor, otra flor. Solo centímetros de por medio. Para una hormiga, kilómetros. Desde las alturas forman una circunferencia. Parece una estela. En el centro, solo una piedra. El radio fluctúa. Es la pureza del alma. Esperanza. Verde puro y majestuoso. Naturaleza. Las hojas de los árboles acompañados de la cordillera nevada. El son del río. La respiración mas los latidos del corazón (si, tú corazón), forman una melodía única e intransferible. El viento forma remolinos mas allá de lo que permite ver tus ojos. Pero se escucha, se siente… se respira. Las flores emanan pureza y tranquilidad. Al otro lado del mundo, esas palabras toman un significado algo distinto. Atípico a este diccionario. Si observas y no miras, notas que en el fondo es lo mismo. La misma película, con las especies algo transformadas y mutadas. El final no cambiará. Todos llegaremos a lo mismo. No habrá distinción de color, idioma o ideología. Desde la altura, se ve una circunferencia. En el desierto se unen el fuego con el agua. Matices. Diferencias. El centro puede ser tan frío o caliente a como haya sido el ambiente. Tinieblas o la luz del sol. Es la misma piedra. Porque el entorno sí importa… pero el aroma de las flores no dejarán de encantar a las abejas. Ellas vuelan… libertad.

8.1.07

Vecindad

Mi vecina es solterona. Casi todos los años se va de viaje por Europa... y la envidio por eso. De pequeña recuerdo que cambiaba de "nana" casi todos los meses. Todas resultaban ser más viejas que ella. Vive con gatos, y da de comer a los que encuentra en la calle. Les compra Whiskas, y todo el barrio la mira raro. Siempre barre por las noches, y cuando la veo en la calle la saludo... pero no me responde. Tal ves no me reconozca, pero a pesar de ello todas las Navidades se hace presente con algún regalo para mí, al igual que en cada regreso de sus viajes por el viejo continente.
Cuando uno de sus gatos se va por el techo se pone triste, y le pide socorro a mi papá para que suba en búsqueda del fugitivo.
Siempre la he encontrado parecida a la Bruja del 71, claro que no vivimos en una vecindad, y su numeración es 9XX.
A pesar de no vivir en la Vecindad del Chavo, igual en mi barrio existió una especie de Chavo. No era un niño propiamente tal, sino que más bien una especie de Doctor Chapatín, por la bolsita de papel de encomienda que andaba trayendo, y por su avanzada edad. Siempre saludaba a todas las personas con un "buenos días señorita", "buenas tardes caballero".
Hace meses ya que prácticamente desapareció del barrio. Al verlo, lo saludo como siempre lo hice. Él, no me responde. Al parecer tampoco me reconoce.

4.1.07

Ultimo diálogo

- ¿Dónde están los calzones amarillos?
- Mamá, ¿me hiciste las lentejas?
- Uva... no compramos uva
- Hay que sacar las maletas de arriba del clóset
- El calzón amarillo no está...
- ¿Uvas?. Si compramos, ayer en el supermercado
- No alcanzo las maletas...
- ¡El Bobby se comió la uva!
- El calzón está en la ropa sucia
- Las lentejas quedaron duras
- ¿Quién va a hacer el pavo?
- Yo haré el puré de manzana
- Se las comió el Bobby junto a la uva...
- ¿Y el CD de Tommy Rey?
- No encuentro mi entrada para Elévate...
- Estaba con la uva encima de la mesa
- ¿Quién me ayuda a sacar las maletas?
- ¿Cuánto se demora el pavo en el horno?
- ¿Microondas?
- El CD está rayado...
- ¿Por qué no vamos a ver los fuegos artificiales?
- Cuáles... ¿esos que están sonando?
- ¡Champagne! ¡rápido!
- ...
- ...
- ...
- ¿Quién me saca las maletas?
- ...
- Feliz año
- Por lo menos tengo un dólar en la billetera
- ...
- Lo usaste en la prueba sorpresa del bingo la semana pasada
- ...
- Feliz año

26.12.06

Figura v/s Fondo

Que las cosas caen por su propio peso, y que nunca se termina de conocer a la gente. Creo que esas dos frases debiera tatuarmelas en los brazos, para que nunca se me olviden. Para siempre tenerlas presente, frente a cualquier individuo que llegue a formar parte de ese camino que se recorre a diario. Porque duele cuando las personas no son lo que se creía que eran. Antes podía dibujar retratos sin tener el modelo al frente. Pero, al comparar la pintura con el sujeto en cuestión, las diferencias eran notables. Iban mas allá de la tela. Es cierto, nunca fui una gran artista amiga del realismo. Siempre opté por el surrealismo, los sentimientos por sobre la vista, las emociones, colores y figuras... Tal vez ahí estaba el error. Antes me centraba en la figura, el contorno. Algo crecí y eso se dejó atrás. El fondo comenzó a valer muchísimo... hasta que pasó. Incluso eso se rompió en mil pedazos. Me pregunto si es que la transparencia fue excesiva, o si es que la circunstancia se desfiguró. Puede que valga la pena imaginar todo desde cero. Pero, si el corazón ya perdió el ritmo... nada que hacer. Mejor corro a tatuarme, antes de que se haga muy tarde.

17.12.06

Emociones

Todo comenzó despertando minutos antes de lo esperado. Un mensaje diciendo que estaban publicadas las notas. Aprobada con un 39,5. Lo justo, lo necesario. Se sentía un día perfecto.
Le tocaba cocinar, y en el momento surgió la mente divergente creando una mezcla de condimentos y elementos nunca antes probada. Sí… el almuerzo prometía.
Cabe recordar que la perfección en su totalidad no existe. Un percance en el almuerzo le permitió saborear no más de 10 “tenedoradas”. Ese nudo en la guata que sube hasta la garganta y lágrimas corriendo, hicieron que sólo deseara aire.
Al menos, pudo antes dejar algo calmada su conciencia, escupiendo las palabras que corrían por su mente más rápido que la velocidad de la luz. Cogió el bolso con las cosas esenciales, y partió. Los pasos se dieron solos. El Paseo Bulnes le esperaba con sus brazos abiertos como siempre.
Fue por un helado, y noto que sí; éste puede calmar algo las penas del alma y del corazón. Se sentó en la sombra, al frente de una de las fuentes de agua, y todo ser que pasaba le miraba con cara de lástima, de cuestionamiento. A esas alturas ya llevaba escuchado más de la mitad del disco de Thievery Corporation que guardaba en su MP3. Las lágrimas fueron cesando gracias al abrazo acogedor del viento y de las gotitas que se escapaban de la fuente gracias a él.
Se cambió de lugar al sol. Ya había recibido la energía del agua, el viento y los árboles. Faltaba la luz, el calor… No pudo haber momento preciso ni lugar preciso como para comenzar la lectura del nuevo libro. Ya todo se estaba aclarando, el aire renovador estaba al máximo volumen, y volvió la paz junto a la calma. Creyó que el día sí podía llegar a ser perfecto.
Caminó hasta el CCPLM y sin esperarlo, pudo ver las exposiciones gratis por ser domingo. “Del Otro Lado”, arte contemporáneo de mujeres en Chile y “Amrik”, presencia árabe en América del Sur.
Al volver a tierra firme, el día le daba la bienvenida a la nueva alma que emergía de la profundidad de la tierra. Los árboles que se mecían por el viendo, el sol que comenzaba a caer, y las fuentes esplendorosas en medio del paseo, le hicieron pensar que no todo había sido tan malo.
Al pasar por el parque, fue imposible no cortar una flor, que quedará guardada por siempre como el fiel recuerdo de un día lleno de emociones… que será difícil de igualar.

12.12.06

Casi 10 días

En el banco. Casi las 14.00 hrs. Repleto, lleno. El aire está algo denso dentro. No queda claro si es por la cantidad de personas, o por los rayos de sol que se reflejan en los vidrios. Se acaba la pila del MP3. Menos mal que compraste el diario por la mañana. Miras la tele, y transmiten unos dinosaurios que te son cara familiar.
Flash Back. Una navidad… No, no fue esa donde se cortó la luz y el regalo del viejito pascuero apareció en el patio. Fue una navidad en que juntaste la familia entera. Eran verdes, salvo la guagua que tenía color piel, y usaba una polera amarilla con los pañales blancos. Recién caes con el simil a Tommy Pickles. Parece que a los productores infantiles se les está acabando la creatividad. Recuerdas el pensamiento divergente, pero notas que la gente te mira. Te estabas riendo. Tus ojos si fijan nuevamente en el periódico.
Al fin terminas el trámite, y una vez que lo piensas te sientes viejo. Esperas no estar cayendo en la sucia vida rutinaria de adulto, esa donde todos los días se hace lo mismo sin saberlo. Sin palparlo, sin quererlo.
Las vitrinas están de color verde y rojo. En medio de la calle un hombre enorme, canoso y que a lo lejos parecía una nariz de payaso dice “JoJoJo”. Ves que tiene a una niña de vestido rosado sobre sus piernas. Notas que sus manos están por debajo del vestido.
Una mujer está en las afueras del correo. Obliga a sus 4 hijos a escribir cartas a “santa”.
La mujer no deja de repetir: “ropa, zapatos, comida… ropa, zapatos, comida”.
Recuerdas que quedan casi 10 días para Navidad.
Caminas y te pierdes entre la gente.

10.12.06

Matiz

Enciendo el televisor, y la pantalla está dividida en dos. Cambio de canal, y todos están en las mismas.
Es 10 de Diciembre, Día Mundial de los Derechos Humanos.
Contacto telefónico con Viviana Díaz. Enterraban a víctimas del Golpe Militar. Un argentino y una mexicana. Dice que les dispararon. Ella portaba un niño en brazos.
En las afueras del Hospital Militar hay cerca de 3000 personas. Av. Vitacura la cortan para que la gente se exprese. Piden refuerzos policiales porque ellas mismas desean estar más cerca de las puertas del establecimiento, mientras lanzan botellas y agua a los periodistas que reportean los acontecimientos. Se ven fotografías y pancartas. Dicen que rondan un par de rosarios. Se escucha el himno nacional.
Imágenes de Plaza Baquedano. Se aprecia un tono rojo. La gente salta, baila y canta. Se ven botellas de champagne y cerveza. Las sonrisas fluyen y la gente desea abrazar a los carabineros que custodian el lugar. Piden refuerzos, esta vez para impedir el corte de Av. Providencia.

No puedo creer la cosa que veo, por las calles de Santiago veo... las dos caras de una misma moneda.

7.12.06

Gotitas de pena

Esta si que va en tiempo real, y con el corazón más apretado que nunca.

Duele ver llorar a quien adoras, amas, quieres. Independiente de quien sea, igual duele.
Hace un tiempo, para un año nuevo, recibí una carta de mi hermana. Esa a la que hace casi 20 años le arrebaté el lugar de "conchito" de la familia. En ella, decía que no pudo evitar sentir envidia al saber que yo nacería, y que cuando me veía llorar, ella también lloraba... Qué se yo bien el por qué, entre la sensibilidad de toda mujer, más ver a quien quieres llorando...

20 años después, y está ella aquí y ahora, en mi casa, con la Magda. Esa mojona que vine a saber de su existencia un 24 de Diciembre del 2005. Hasta ese entonces, creía que un nuevo ser existía sólo cuando lo podías sostener en brazos. Para que eso ocurriera con la Magda, debían pasar 9 meses aún. A pesar de ello, la Magda ya era mi princesita, la más chiquitita del mundo. Ella ya existía, a pesar de que faltaran sus buenos meses para que pudiese apreciar el cielo.

Una vez escuché que uno de los dolores más grandes para un padre, es ver llorar a sus hijos. Recuerdo el rostro de mis papás cuando yo lloraba (y lloro). Esos ojos intentando comprender qué le pasa a tu corazón, queriendo ayudar, pero tal vez sin saber el cómo.
Al ser unos niños, un chocolate quitaba parte de esa pena. Ahora, los motivos van muchas veces más allá. El asunto ya no depende de ellos, sino que el que se evaporen dichas lágrimas, va de la mano casi siempre con el corazón.

La Magda lleva llorando como media hora. Cambio de ropa, cambio de pañales, le lavaron el poto, le muestran peluches, las plantas, los móbiles... y sigue llorando.
La veo con las lagrimitas cerca de las orejitas, veo que le hacen y hacen cosas... y nada.
Si tán solo supiera chiquitita qué es lo que te pasa...

No hay gran diferencia con mis llantos actuales. A veces ni yo misma sé el por qué...

Ya, la Magda casi ya no llora... pero se me partió el corazón igual. En vez de sus lágrimas, escucho una especie de canción de cuna.


... duele ver llorar a quien se quiere tanto tanto...

6.12.06

Fragmentado

Hace un tiempo en una cabaña en la playa, no quisiste decir qué era lo que pensabas de mí. Llegó tu turno, atinaste a mirar tristemente y callar, bajando la vista al instante. En esos momentos, solo me interesaba TU comentario. En vez de oír tu voz algo entrecortada, solo oí cómo caían las gotitas allí afuera, además de los ladridos del perro que nos protegió, tal guardia imperial del emperador.
Una tarde de sol te alcancé en el patio, y pedí que hablaras, que pronunciaras aquellas palabras que en algún minuto, en un ambiente totalmente opuesto al presente, no atinaste a balbucear.

Han pasado algo más de 2 años desde aquella especie de juego. Aquel examen grupal/individual – reflexivo, pero que en ese patio, pasó a ser una crítica de ti hacia mí.
En el minuto quedé algo tambaleante. Nunca imaginé que dirías algo así, ni mucho menos que TÚ lo harías, la persona con menos moral en el mundo para pronunciar esas palabras… por lo menos en ese momento.

Comienzo a creer en que tenías razón. A pesar de los años, no he podido afinar esa especie de filtro que se da en forma natural y espontánea, como una señal invisible que viene oculta en un misterio. Un nuevo caso sin resolver.

[Il empêche que mon coeur cesse de battre davantage de fort quand je serai avec toi]

1.12.06

De regreso

Enciendes el reproductor MP3 mientras piensas qué es lo que quieres escuchar. Notas que el cigarrillo no prendió por completo. Mientras aspiras, llegas al 174. Caminas… y frente a tus pies está el pedazo de patio que queda de lo que fue el gran patio del Palacio Cousiño. Surge el espejismo diario, ese que en algún minuto fue real, pero que por ese entonces no importaba.
Camino de tierra. Un androide sigue tus pasos. Escucha lo que sobra de TC desde tus audífonos. No importa. Caminas a lo más Richard Ashcroft en Bittersweet Symphony. Canción de culto. Parte de la banda sonora de una de las tantas películas con las que has llorado.
Sientes un empujón. Una micro roza tu mochila. Qué más da, puedes pasar por sobre los vehículos, e imaginas como parte de tu alma se desprende de tu cuerpo, y asciende a las nubes. Todo se termina. Por tu mente cruza un espíritu, ese que comienzas a extrañar en las distancias, ese que cuando más lo necesitas se esfuma, y que cuando no lo esperas, se hace presente. Imágenes se hacen cada vez más presentes, pero en el fondo, sabes que es parte de esa especie de juego de jumper, y que no te deja actuar ni desordenar los átomos para llegar a algo tangible.
Intentas quitar ese brillo, y creas el baile de la música. Una fogata en la selva, danzando al ritmo de los tambores. Mucho color… y sin querer realizar ese zoom interno, aparece el desierto, con el brillo de las estrellas iluminando las dunas y las ondas de la madre tierra.
Vuelve el fantasma, y piensas en darle de comer algo más fuerte al hamster que hace rodar tu corazón. En la práctica, es imposible. Una hormiga cabezona se cruza por el camino del ente que camina en tu sentido contrario. Con un movimiento digno de malabarista de circo, te salvas de que caiga sobre ti. Algo entorpece el ritmo de la música. Es tu corazón, que comenzó a latir más fuerte. Tus pies llegan a tierra, y notas que no necesitas apreciar ni sentir el haz de luz para que tu corazón lata con esa fuerza. A pesar de ello, sabes que aunque el tipo te hubiese botado al suelo, no hubieses sentido esas mariposas volando a tu alrededor. No sabes cómo darle una explicación científica a eso. No hay tal respuesta. No es ciencia. Simplemente es.
La música suple el ruido de las micros que transitan por tu izquierda. Vuelves a volar, y la imagen de la selva junto con el fuego y los tambores se concreta al fin. Piensas en vender la idea, y nace una nueva historia.
Tan sólo tres cuadras… nada más. A ratos la gente te observa y comenta. Enferma la lentitud de las personas, y ni tú sabes el por qué de la velocidad de tus pasos. Piensas en llegar a dormir, mientras se hace presente ese son que has oído en vivo más de una vez.
Insertas la llave en la reja en el momento preciso… “usa el amor, usa el amor como un puente”. Apagas el reproductor, y sabes que nunca se termina de conocer a la gente.

22.11.06

Sesión de Laboratorio

A cada cierto tiempo abres la ventana para ver el día. No sabes por qué lo haces, si el vidrio es transparente, verías lo mismo tanto con la ventana abierta o cerrada. Pero, hay variables. El viento trae consigo una diferencia, además de que esperas que el aroma de las flores impregne el interior, que ya está algo turbio y oscuro con las ideas lanzadas desde el fondo.
El ejercicio se realiza como en un compás, tiene los ritmos bien definidos, como si una partitura estuviera sobre el atril de tu cabeza.
Tampoco sabes la idea final, ni está claro el objetivo. Al comienzo fue una especie de experimento, pero el total de variables no las supiste cuantificar. Al fin crees haber llegado a la especie de respuesta-solución, pero ni siquiera eso está claro. No es tan simple como entrar en un laboratorio de química, y mezclar elementos de la tabla periódica, para finalmente apreciar el resultado.
Ahora surgen un par de preguntas, muchas de las cuales -piensas- nunca tendrán respuesta. Hace un par de minutos creíste haber dilucidado el primer por qué, pero tardó segundos en evaporarse…
Decides finalmente por dejar la ventana abierta. El incienso no logró modificar el ambiente en su totalidad. Aún es primavera, y el canto de los pájaros junto al son del Río Babel, cambiarán el escenario… o es lo que esperas.

20.11.06

Funny, funny...

Suena el timbre y no puedo abrir. Corro. Ya están en la puerta y pasan. Termino de guardar las cosas y llegan de la cena a lo "hindú". Partimos. Primera parada, el departamento de los carretes diurnos de colegio. El motivo, recoger a otro integrante y tomar fotos desde la azotea. El artista y el dueño del departamento suben, mientras que con el próximo sonidista nos quedamos en el estacionamiento escuchando a Jamiroquai. Vuelven, y partimos al otro departamento, con la idea de sacar fotos desde la azotea nuevamente. En el camino, un olor a carne asada despierta el hambre de todos. Tercer piso, y le decimos al conserje que nos esperan. Sumamos 6. Dicen que viene pepe y me río. No había logrado convencerlo por la tarde. Suena el timbre, y aparece con pelo largo y una especie de tambor. El polerón de Alemania confirma que no es el hippie que se podría llegar a creer que es. Llega el dueño de casa con los ansiados videos. Ya esperaba ver unas imágenes de Iron Maiden o Megadeth en la pantalla. De repente, aparecieron unos niños que me parecía haberlos visto hace muchos años y que en esos momentos estaban al lado mío. Por la tele, se las dan de Johnny Knoxville y Steve O en un episodio más de Jackass. Alguien recuerda que debemos ir al Buda, y que se supone otro más va en camino hacia allá. Salimos. Caminamos las cuadras y llegamos. Sin asombro vemos que está lleno y que debemos esperar. Somos 7. Se desocupa una mesa de 4 y nos quedamos ahí igual. Unos se sientan en las especies de maceteros, y llega Jano diciendo que sólo hay medios. Nada de litros. Al parecer el lugar anduvo colapsando. Sumamos 8, y cambio de mesa. Desde la cabecera miro, y parece un almuerzo familiar de “Machos”. Faltan 3 para que esté el grupo completo. Son cerca de las 3.00 y partimos al Liverpool. Para variar, no atiende el mismo tipo de la semana pasada. Allí, somos 6. Yo no juego. Iron Maiden suena de fondo. Asumo, acostumbrada ya a los gustos y música del resto. Suena el celular. La mala noticia que podría haber ocurrido, no fue nada más que un susto pasajero. El tipo me pregunta que música me gusta. Soda, Cerati, Jamiro… le digo. Pasa un rato y cambia la música. Me llama y hablamos del tema. Me presta 2 juegos de ingenio para que no me aburra. Me río. Vuelvo al grupo con mis nuevos tesoros, pensando cómo sacar las clavas de ese lío de círculos y figuras extrañas. Me tiran de la mano y la clava queda separada del atado. Caso resuelto. Volvemos por los autos, y terminamos nuevamente en el tercer piso. 5.00 AM y miro las estrellas desde el balcón. Uno estornuda por la alergia al gato. Otro come galletitas Frac. Un tercero se sirve un ron con “negra”, mientras otro llena un vaso de Coca-Cola. El dueño de casa da vueltas. El de la Coca-Cola tiene problemas, y el resto le dice que no webee, que debiera estar feliz porque estudia música, cosa que ellos quisieran más que nada en el mundo. “Envidia sana”, dicen. Igualmente, el drama va por otro lado. Yo muero de sueño, y continúo mirando las estrellas, mientras me las doy de psicóloga desde el balcón. Al despedirnos, surge un recuerdo del pasado. 5.30 – 6.00 estoy en el Mc`Donald`s de Macul con Grecia. Entrego las hamburguesas respectivas y saco las papitas que quedan en la bolsa. Miro hacia la cordillera, y el cielo está azul claro. Partimos a la famosa casa vieja, y allí vemos segundos de una película a lo más Charlie Chaplin. Con Meda reímos y partimos a casa. Él sigue el camino, mientras yo entro directo a mi pieza. Las 6.20. Cierro cortinas y persiana para que no me moleste la luz ni el movimiento del día.
Abro los ojos, miro la hora y son casi las 14.50. Calculo cuantas horas dormí, y a los segundos suena el celular…

17.11.06

Tiempo real

Resultó que para pasar el rato y dejar de lado por un momento las integrales y deribadas, decidí comer sin tener hambre... Y para hacer más ameno el plato de arroz con guiso a lo chino, puse el capítulo de Lost que me tocaba ver... 4º o 5º de la primera temporada... bastante atrasada.
Pareciera ser que la idea de estos tipos de series, teleseries y programillas de famosos, es hacer olvidar a los entes sus "malas ondas" del día, descontextualizarse por un momento de la vida real, y que la mente pase a otro estado... se le suele llamar "entretención". No importa... eso no va al caso ahora.
Nose si sea por ese estado de semi introspección que supongo-espero-deseo estar pasando, pero que me dio susto cuando apareció rondando por la isla el papá de Jack, la especie de superhéroe de los sobrevivientes (bastante gringo el detalle, pero obvio a la vez). Al ver el asunto de raíz, tal vez esa especie de espejismo sea por los acontecimientos que pasan por la mente del protagonista, siendo que ve lo que espera ver, y así cerrar el episodio que tiene el tipo con su padre (hecho que a más de algún televidente le debe estar rozando los pies). A la vez, me pasé la película de que mi papá fuera el muerto... Tal vez no tiraría flores cagada de la risa como el chiste que ronda...
Admito que el asunto de ver al muerto dando vueltas, y el hallazgo del ataúd sin el cadáver en su interior me dio miedo, al punto que tuve que prender la luz que iluminaba mis espaldas... estaba sola en casa.
Luego, en un par de minutos, se encuentra el protagonista al fin sacándose ese peso de encima y contando parte de su historia. En segundos mi "miedo" pasó a lágrimas. Sin comentarios...
Terminó el capítulo y partí a mi pieza. Encendí el cigarrillo correspondiente al fin de la cena, con música fuerte de fondo. Por la tarde rapté el disco de Keane del cuarto de mi hermana. Al estar en "shuffle", terminó la canción en que había detenido el disco unos momentos atrás, y siguió la típica, la famosilla, esa alegre y que te da ganas de andar saltando como conejo en una pradera. Llegó el final, y comenzó una con mezcla melancólica y gotas de nostalgia. Sin querer, la introspección se originó, hasta que el celular sonó en el comento preciso. Voz familiar, conocida, amiga. ¿Hacer algo hoy?. Mañana tengo prueba a las 9.00
La canción se detuvo en el momento justo en que la luz del cigarrillo se extinguía en la cajetilla vacía.

15.11.06

Que haría...

¿Qué haría si tuviera que empezar denuevo?. Seguro que tropezaría con la misma piedra. Puede que sufra y llore igual que en esos años... pero sé que no sería en vano. A pesar de todo, y sin querer, el asunto ayudó. En un corto plazo, claro... porque resulta que a veces la mente se torna algo frágil. A estas alturas, esa amargura se olvidó, y como buena masoquista, ese dejo de nostalgia se comienza a hacer presente...

¿Qué haría si tuviera que empezar denuevo?. Tal vez me hubiese tomado el año luego de salir del colegio. Hubiese pensado 1 vez aunque sea el cachito de estudiar algo que en ese momento no me apasionaba, y que ahora, a veces alcanza a seducir algo. Porque al fin y al cabo, si estoy aquí es por los sueños que me mueven y motivan, las ideas y los lugares a los que quiero llegar. No me queda otra que jugar con los conocimientos nuevos adquiridos, y planear... "luchar para que la vida sea la utopía de mis sueños encarnados..."

¿Qué haría si tuviera que empezar denuevo?. Algunas cosas no las hubiera pensado tanto. Hubiese dejado que mi corazón guiara, y los pies simplemente siguieran esos latidos que a veces se oyen como un eco, pero que sin embargo sé que claman y gritan porque quiere algo... pero esa especie de barrera no lo deja avanzar... así, como ahora.

25.10.06

Solo del momento

18.00 hrs y almuerzo, frente al computador. Trabajos que revisar y cálculos que sacar, pero que en estos momentos no saco nada en hacer. Mi mente anda como un globo con helio flotando en la atmósfera. La habitación no tiene paredes, no tiene fronteras, no tiene fin.
Tal vez quisiera estar en otro momento o lugar. Puede que en un tiempo pasado, porque, los acontecimientos tenían otro gusto. En aquél entonces, podía decir… si, lo concreto es esto, pero ahora se deshizo como un cubo de hielo al sol, y me suena como un eco esa frase del… “ni tú sabes lo que quieres...” Hasta hace unos segundos mientras caminaba, sí, lo sabía. O creía saberlo. Puede que la imaginación haya ido más allá, sumado a ese satisfactor inexistente que pudiese llegar a cubrir aquella necesidad que siento, pero que no estoy tan segura de palpar.
De comienzo, la estrategia que empleaste conllevó a lo opuesto. En vez de vender más, los clientes se fueron a la competencia… Pero ahora el cliente como que duda de si abrir o no el paquete de papitas fritas. Si está seguro que la primera alternativa era la errada, pero… ¿estoy dispuesta a emplear mi fuerza en abrir el producto?. La percepción ha variado mucho este último tiempo, llegando siempre a lo mismo, el desequilibrio diario.
Quizás debiera tomar las tijeras, pero, al fin y al cabo, empleando mi fuerza o las tijeras, el final sería el mismo… las papitas de igual forma me las terminaría comiendo. ¿Y qué tal si no tengo un vaso de agua al lado?. Puede que eso se asemeje algo más a la vida real…

19.10.06

Una tarde como pocas

De comienzo, era una de esas semanas estresantes y llenas de números y textos.
Al fin jueves, esa tarde tipo 15.00 acabaría todo.
Todos los días despertaba con la idea de que ocurriera lo que “anhelaba”, pero de vuelta a casa la mirada era triste porque no se concretaba. La pantallita no daba muchas señales, y la única forma de verificar si los hechos eran reales, era con ese “anhelo”.
Jueves, suena despertador. Las ganas eran más intensas, pero algo decía… no caigas en ese abismo ilusorio, puede que hoy no ocurra, al igual que los días pasados.
Y porque lo que esperas ocurre cuando menos lo esperas, pasó, y fue una mezcla de calidez con ese dejo de… hubiese sido mejor que no pasara, como comer un chocolate amargo bajo los rayos de sol que están a todo dar. No importa… si al fin y al cabo, me acostumbraba a ello.
Coincidió que al rato debía esperar en la salida del metro. El esperado llegó tarde, y en el transcurso de los minutos fui víctima del típico suceso chilensis. Discusión entre un tipo pinta de gerente, con una mujer “tipo” vagabunda-drogadicta del barrio. Círculo de personas alrededor, disfrutando del espectáculo. Digno símbolo de solidaridad de los santiaguinos.
Al fin llegaste, y descubrí que ver las nubes correr detrás de unos vidrios oscuros era…
La bienvenida caminata… ¿qué hacemos?, ¿dónde vamos?. Sólo una cosa clara, terminar todo con una charla en el Utopía, para luego seguir con lo mismo donde la Margarita, personaje ya querido y que posee ese “que se yo” especial. (Deber ser el aura…).
Los pasos guiaron a cruzar el centro de Santiago, recorrer la plaza de armas y descubrir los mapas antiguos de la ciudad, para llegar a la exposición de Parra. Sí, la verdad es que me hicieron falta mis anteojos. Mi mezcla de Is (Incultura + Inocencia), me impidieron reír como otros lo hacían, o entender lo que se escondía por debajo de las sábanas del antipoeta.
Viaje de regreso, allí donde comenzó la historia. Moneda, y tu descubrimiento de mi juguetería favorita. Quien podrá saber las vidas de todos los peluches y cosas que se encuentran… Nació Utopía, Elio, Aurora, y revivió el Señor Galleta (¿?). Continuar, rodeando el cerro por su lado poniente, y tú que comenzaste a jugar como un niño, intento de equilibrio más intenciones ocultas de juegos con la luz de los focos.
Se cruza la mina tipo estresada/idiota/cansada de Santiago City. ¿No ves que estamos disfrutando una tarde bajo las luces de los autos y el viento tibio que corre?. Continúa tu camino apestando a quienes miras. Que pena… pobre del tipo que te espera en el departamento, cansado también por el arduo día de trabajo, pero que extraña tu aroma y voz… Ojalá no se haya contagiado con tu dulzura amarga.
Y tú, mientras analizo la actitud de la tipa, continúas con tu juego, medio entre Star Wars y payasito de circo. Diviso la pileta… Aunque los pasos para rodearla no son más de 20, igual tenía que darlos. Debía darlos. Te lo digo, y atraviesas corriendo la calle. Me obligas a seguirte, y luego de esos 20 pasos mezclados con el son de las aguas, volvemos a donde estábamos, al origen del principio…

15.10.06

La hora mágica

Teo: … yo ahora estoy adicto a la hora mágica. ¿Sábes lo que es la hora mágica?.

Claudia: ¿Cuando sirven dos tragos por el precio de uno?.

Teo: Es la mejor hora para fotografiar. Es la hora en que todo y todos se ven bien. A la hora mágica, todo es tan bello que dan ganas de no irse.

Claudia: ¿y a qué hora es la hora mágica?

Teo: A l final del día. También puede ser por la mañana, pero ésa es, mas bien, la hora azul, cuando aún no es noche ni día, y es cuando los pájaros se callan. La hora mágica es más roja, anaranjada, y es a la hora de la puesta de sol. Pero no tiene nada que ver con eso porque la puesta de sol es un cliché. No hay manera de filmar una. Todas las puestas de sol han sido apropiadas por la gente equivocada. La hora mágica es cuando el sol ya se puso y aún queda luz. Una luz tibia y, sobre todo, suave. Cuando la gente está en el mar y mira la puesta de sol, yo miro hacia el otro lado. Lo malo es que la hora mágica no dura una hora.

Claudia: ¿Cuánto dura entonces?

Teo: Dura como veinte minutos. Dura poco. Se va así. No te das ni cuenta y todo es ya un recuerdo.

Claudia: Yo pensé que la hora mágica era otra cosa.

Teo: ¿Qué?

Claudia: Pensé que era esa hora que uno recupera en marzo.

Teo: ¿Cómo que en marzo?. No entiendo.

Claudia: Claro. Cuando llega el verano y cambiamos una hora. Adelantamos el reloj, por eso ese día domingo es tan corto. Te levantas a las 10 y ya son las 11. Pero cuando llega marzo, se atrasa y cuando son las 12 de la noche, vuelven a ser las 23. Tienes una hora más. La vuelves a repetir. Si estás con alguien que te gusta o quieres, tienes la oportunidad de enmendar todo lo que hiciste mal durante la hora que pasó.

Teo: Nunca lo había pensado. Al revés: el único recuerdo que tengo de esos domingos es que el día es eterno. No termina nunca. Se arrastra y se arrastra.

Claudia:
¿Ves?. Cada uno ve lo que quiere ver. Cada uno se fija en aquello que le afecta o le interesa.

Silencio. Pausa.



La Hora Mágica.
(Matiné, Vermouth y Noche)
“Cortos”

Alberto Fuguet

6.10.06

Efectos del Paseo Bulnes

La idea original, era tomar mis cosas y partir a la playa. Isla Negra era el destino. Debía tener mi reproductor MP3, y lo fundamental, agua, pañuelitos, plata (lamentablemente), cuaderno y lápiz. Era hacer el trámite de la compra en la semana, y levantarme este día temprano para visitar la casa de Neruda, y lo más importante… tenderme en la arena a ver las olas marinas reventando en las rocas.
El trámite se dejó atrás. Llegará mañana por los aires.
Amanecí con esas ganas de hacer algo, necesitaba encontrarme con “yo”, palpar ese equilibrio olvidado pero que recordaba melancólicamente. Estaba dispuesta a tomar el metro y llegar donde fuese, ir tal vez a la fuente de agua, o caminar sin rumbo alguno por un parque. “Donde me lleve el viento…”
Armé mi morral, y partí a ese lugar que me llevó al equilibrio tantas veces, que me ha invocado las más amargas lágrimas, y ciertos descubrimientos.
Opté por un lugar cercano a una de las piletas. Desde el suelo no la veía, pero si sentía el agua correr y el viento… Elementos fundamentales. Solo faltaba el fuego, y los componentes se hubiesen entrecruzado formando una atmósfera deliciosa de plenitud.
El frío se hizo presente en la velada, por lo que caminé a la Alameda de las Delicias a embriagarme con la exposición de Víctor Jara.
Si creí que el sonido del agua cayendo, sumado al viento era lo máximo de plenitud, estaba errada. Faltaban esos granitos de sentimientos y emoción.

“Gira, gira, gira, gira muchacha, teje el hilo de tu destino. Tu vida está en el taller, ahí se podrán tejer con tus manos y las demás, telas que tiñan la libertad”

Ojos cristalinos continuaron caminando por la especie de laberinto de paneles, donde se confabulaban imágenes, textos, letras…
Emprendí el camino de regreso, con unos cristales a punto de estallar. El paseo estaba mas lindo que nunca (¿o habrá sido mi estado…?). Del centro de las piletas nacía una luz anaranjada que teñía las gotas de agua. Más arriba las hojas de los árboles se mecían por una brisa alborotada, mientras la luz del día se iba desvaneciendo…
Dirección poniente, y la luna flotaba sobre la cordillera como un globo de helio. Creo que me sonreía…

Tantas emociones para un par de horas me agotaron…

“Somos dueños de nuestro propio destino”.




[el que viene es el trato, una tarde por mis otros lugares...]

4.10.06

Click


Todos los días cruzo el mismo parque. Un día cualquiera me salté un tramo, cambiando el lugar de mis pasos por la acera. Fue así como descubrí una flor, que emergía tímidamente entre unas hojas verdes que comenzaban a secarse.
Desde ese día que cambio la tierra por el pavimento, solo para apreciar esos pétalos lila. Desde ese día, comprendí el trasfondo de cosas que aparentan no tener sentido.
Solo bastaba cierto grado de sensibilidad, para que lo invisible a mis ojos se tornara en un haz de luz.

Hoy pasé por el lugar, y la flor no estaba.

“-Si alguien ama a una flor de la que sólo existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas. Puede decir satisfecho: "Mi flor está allí, en alguna parte…" ¡Pero si el cordero se la come, para él es como si de pronto todas las estrellas se apagaran! ¿Y esto no es importante?”

… y por un instante, creí que las estrellas se habían apagado.

Un hilo de luz atravesó la penumbra, partiéndola en dos. No se si fijar mis pies en la derecha o la izquierda. Me acerco a la tranquilidad de la cordillera, o a los sonidos y movimientos del océano...

Quiero detenerme donde mi corazón lata más fuerte, y esperar allí a ver mi sombra reflejada en el suelo.

¿Y que tal si estiras algo más tus pies...?

26.9.06

Función de teatro

Un teatro cualquiera, una vida cualquiera. En solo un parpadear de ojos, el escenario se modificó. Cambiaron la escenografía sin que nadie se diera cuenta. Por eso es que en este nuevo ambiente me encuentro algo perdida y desequilibrada. No encuentro el sitio donde tenderme a llorar o pensar. De ser un lugar abierto y libre, pasó a uno encerrado y oscuro. Suena curioso, con esto de la llegada de la primavera la escenografía debiera tener más color y luz. Parece que fue idea del guionista, por lo que escuché. Dijo que los personajes se estaban acostumbrando, y quería conocer qué efectos producirían en los diálogos un pequeño cambio. ¿Pequeño?, pensé… Toda la atmósfera se concentró a tal punto que se va desvaneciendo lentamente, así como si se evaporara toda el agua de los océanos y nos quedásemos secos de un día para otro. Mal. La tierra podría comenzar a agrietarse, cayendo parte del elenco a un abismo algo desconocido para muchos. ¿Y quién rescata de allí a los actores?. Los bomberos no forman parte de la función. Ya que el agua se encuentra en las nubes, toda apretada en miles y miles… ¿qué pasará con los rayos solares?. Bienvenida primavera… parece que mal día decidió envolvernos con su dulzor y calor. Pero, ya llegará el invierno, y del cielo comenzarán a caer las ácidas lágrimas que por un tiempo han estado guardadas, simplemente porque no querían salir, simplemente por miedo o timidez. Puede que el ácido quede disperso en el aire, pero a la tierra llegará agua pura y cristalina que hidratará hasta la flor más marchita. Puede que una vez que se mezcle la tierra junto con el agua, se forme un barro santo que traiga de vuelta la esencia de los actores, quedando atrás una tanda de personajes con caretas que generaban sensaciones invisibles para ellos.
Pero… son actores. La esencia es la entrega de una imagen, de una ideología, de un estado que se intersecta con una historia cualquiera, paralela a la real, a la palpable, a la que vale en verdad, a aquella que lleva consigo alegrías, tristezas, temores, penumbras, odio, rencor, melancolía…

[BonusTrack; Este Inmenso Show – Eros Ramazzotti]

25.9.06

Negro y Rojo

Y justamente sucedió lo que no querías que sucediera. Te miras desde lejos y ves sentada en una banca a una niñita con los pies balanceándose. A lo lejos, por tus oídos entra la voz de Javiera Parra… “sola y con calambres, sonrío y te espío…”. Espías en sueños. Retrocederías un par de días, semanas, meses… pero sabes que no puedes. Piensas que es el olor de las flores, pero recuerdas que el año pasado no andabas así. Te preguntas si será de verdad, y el viento del momento te da la respuesta. Te asustas, y escondes tu rostro en la bufanda que traes puesta. Como quisieras por unos segundos indagar mas allá, pero no sabes cómo, ni cuando… No quieres volver a ver la misma película, con aquel final algo amargo, pero que con el correr del tiempo se desvanece…
Sientes que no puedes respirar, que algo anda mal… como habías olvidado dicha sensación. Al comienzo la acurrucabas junto a tu sombra, pero ya deseas que se transforme, al igual que lo hace la larva en mariposa. Que vuele a lugares desconocidos y ocultos a tus ojos... A ratos imaginas los colores de la mariposa, hasta que despiertas y ves que una chinita está sobre tu hombro.
El negro y el rojo no eran los colores que imaginabas…

“Ser como una molécula de agua. Viajar mil kilómetros y nunca acabar el ciclo. Nadar junto a otras moléculas en el mar, evaporarse y llegar a las nubes. Mirar la tierra desde los cielos, luego caer, caer libremente sobre las montañas, viajar a toda velocidad por un río, cruzar valles, y llegar al punto de inicio, el mar…”

18.9.06

Gotas de Insomnio

10 para las 2 AM de un 18 de Septiembre. Salgo apresurada con el resto de la gente. Me invitan a otro lugar, pero por mi mente sólo aflora la aparición de alguna micro o taxi en el sentido correcto de la calle. Dirección poniente, ahí donde se pone el sol y donde mil kilómetros más allá el mar humedece la arena. No hay nada. Respiro profundo, y me acerco al primer taxi que veo, a pesar de ir en la dirección opuesta. No importa, a veces es bueno ir en contra de la corriente. En su interior, una mujer está al volante. Hacía tiempo que no veía a una mujer en ese puesto de trabajo. Sin dudar, subo. “Voy hacia el otro lado”.
La calle se ve algo desierta. A pesar de la fecha, no transita mucha gente. De seguro es muy temprano. Los vasos no terminan de ser rellenados por todas partes. La conversación fluye, como si conociera a la mujer durante toda mi vida.
Parece ser verdad que los taxistas cumplen el rol de psicólogos de los santiaguinos. Pero esta vez, fue una sesión de psicología similar a un juego de ping pong. Las palabras eran golpeadas por las paletas, y cruzaban de forma especial un lado y otro de la mesa.
Ahora estoy sentada aquí frente al computador digiriendo aún los últimos hechos. Han sido tiempos extraños. Mucha acción para tan pocos minutos de la cinta. Creo que mejor me voy a dormir.

8.9.06

Algo... ¿de mí?

Cuando chica tuve que hacer un trabajo... Buscar el diario del día en que nací. Según que había llovido la noche anterior. Un 20 de febrero. Algo extraño, ¿no?. Dicen que nací con los ojos muy abiertos, y lo primero que hice fue mirar algo extrañada a mi papá.
Cuando chica, tuve que ir al fonoaudiólogo. No podía decir la RR... Al fin de cada sesión, la tía me regalaba masticables, que yo creía chicles y me sentía grande.
Cuando chica, en kinder, pasaba los recreos en la sala de profesores. Observaba el acuario. Eso duró solo un tiempo. El acuario desapareció, e ir para allá me aburría. Tuve que enfrentarme a mis compañeritos, defenderme solita y no seguir escondiéndome en los brazos de las tías.
Cuando chica… ¡era bien chica!. No alcanzaba los “juegos” de la cancha de pasto, y mis amigas me hacían patita para poder columpiarme. Me peinaban con cachitos, y tenía una mochila de animales.
Cuando chica, quería ser astronauta. Juraba que era tan fácil como subir a un cohete, llegar a la luna en minutos, y caminar a saltos por ella.
Tal vez ahora me gustaría vivir en la luna. Los pasos son livianos, el caer no duele, y te elevas rápido… Newton y su manzanita de la gravedad…
Cuando chica, me ponía a jugar en el escritorio de mi papá. Decía que cuando grande, quería tener un escritorio así, con hartos lápices, y papeles, y clips, corchetera, corrector, destacadores, teléfono, fotos… La gente me decía… ¡estudia ingeniería comercial…! y se reían. Desconocían que esa información quedaría grabada en mi cabeza.
Tengo cálculo, marketing, rrhh, finanzas, microeconomía, desarrollo y solo un ramo que se asemeja a mi electivo humanista… ¿Dónde quedaron las palabras de un Marcelo Ipinza o Maritza Fortes, hablando de la revolución francesa y el proletariado?.
Ahora lo que menos me llama la atención es aquel escritorio donde jugaba.
Algunos sueños se fueron desmigajando, y otros, formando.
A veces pienso que debiera tomar mis cosas, y partir… donde el viento me lleve.
Quiero ir a Machu Pichu y subir la pirámide del sol. También quiero mojar mis manos en el Nilo, y respirar el aire del Dalai Lama. Quiero ver la luna desde una góndola, y caminar entre los dioses griegos.
Mientras… junto plata y sigo pensando... soñando. Total, es gratis.